
En el 2001 un terremoto de 6.8 grados llamado Nisqually afectó el área de Seattle, Washington, y ocasionó daños severos a las oficinas centrales de Starbucks.
Los 1,850,000 pies cuadrados de oficinas se encuentran en un edificio antiguo (1910-1926) construido con paredes hechas de hormigón vaciado en el lugar (URM, por sus siglas en inglés), las cuales hoy día se conoce que son propensas a fallar en caso de un terremoto o alta presión de vientos. Afortunadamente, un año antes del terremoto, el edificio fue reforzado para resistir mejor un terremoto.
Adjusters International fue contratado por los dueños del edificio, Nitze-Stagen & Co. Inc., para manejar, entre otros asuntos, la postura que asumió la compañía de seguros, la cual afirmaba que el edifico era viejo y que los daños estaban ahí antes de ocurrir el terremoto de 6.8 grados.

Adjusters International reunió un grupo de ingenieros para preparar un análisis dinámico y una presentación que citaba análisis petrográficos que demostraban que Nisqually sí había causado las grietas.
El equipo de ingenieros de Adjusters International probó que la propuesta de la compañía de seguros de utilizar tornillos helicoidales para reparar las paredes afectadas daría lugar a daños adicionales y muy severos si ocurría otro terremoto de 6.8 grados. Los expertos de Adjusters International también encontraron que este tipo de reparación no cumplía con las normas de FEMA.
Nuestro equipo hizo una investigación sobre cuán legal era la postura de la compañía de seguros de insistir en que la cubierta sólo aplicaba a reparaciones ya hechas. Adjusters International logró probar que la posición de la compañía de seguros no tenía fundamento y hubiera sido imposible de defender ante un tribunal.
El equipo de profesionales de Adjusters International creó un corpus de evidencia legal y técnica que demostró claramente los efectos del terrible terremoto en el edificio. La evidencia también ayudo a esclarecer el alcance de los daños que podrían ocurrir si había otro terremoto y las reparaciones no se hacían debidamente. Con la ayuda de Adjusters International los dueños del edificio pudieron hacer las reparaciones necesarias para proteger su propiedad en un futuro.
Apreciamos muchísimo su profesionalismo, conocimientos y experiencia, los cuales nos ayudaron en la preparación de nuestra reclamación y durante nuestras recientes negociaciones con la compañía de seguros. El equipo que formaron trajo vasta experiencia al caso, en un momento en el que era sumamente importante. Sin esta experiencia no hubiéramos podido recuperarnos de la catástrofe como lo hicimos. No quisiera ni pensar en tener que pasar por una situación similar en un futuro, pero si nos ocurriera algo así de nuevo, no dudaríamos en contratar a su compañía para ayudarnos a preparar y negociar la reclamación de seguros.
Kevin Daniels
Dueño de Edificio
Starbucks Center Nitze-Stagen & Co. Inc.