
Un apartamento de lujo en un edificio de la ciudad de Nueva York, valorado en aproximadamente $4 millones, sufrió daños a causa del agua y a causa de un agente aún más peligroso, el hongo que creció luego.
El apartamento sufrió daños a causa del agua luego de que se rompieran unas tuberías en la unidad justo arriba del apartamento. Las tuberías se rompieron en el inodoro y el radiador y causaron daños en todo el apartamento de abajo. En poco tiempo surgió un problema todavía peor, el crecimiento de hongo, lo que terminó por forzar al dueño a dejar de vivir su hogar. El dueño se mudó a un hotel con espacio comparable y tuvo que pagar hasta $70,000 al mes.

Adjusters International primero contrató tres expertos para examinar la propiedad, encontrar la fuente de las filtraciones y determinar la gravedad de los daños causados por el hongo. Los expertos de Adjusters International identificaron 12 fuentes de las filtraciones en el apartamento y documentaron la infestación al enviar muestras de los paneles de las paredes al laboratorio y hacer pruebas que confirmaron la presencia generalizada del hongo.
Además, Adjusters International trajo a un experto del Departamento de Salud del estado de Nueva York quien confirmó que el hongo era lo suficientemente dañino como para que los ocupantes del apartamento tuvieran que desalojarlo. Se probó que el hongo era capaz de producir efectos tóxicos en humanos y animales, por lo que el dueño tenía una justa causa para mudarse a un lugar comparable temporalmente.
La póliza de seguros del dueño no excluía especíicamente o limitaba las reclamaciones por hongo, ni tampoco el hecho de que el origen del agua se encontraba en otra unidad.
Gracias a la evidencia y el apoyo brindado por Adjusters International la compañía de seguros pagó por remediar el asunto del hongo, reparar las áreas que sufrieron daños a causa del agua y cubrir los costos de vivienda adicionales del asegurado.